sábado, 31 de enero de 2009

Motricidad del Bebé

MADURACIÓN NEUROMOTRIZ

Cuando el bebé nace, no puede ejercer ningún movimiento voluntariamente.
Se ponen en marcha una serie de mecanismos reflejos, necesarios para sobrevivir. Por ejemplo, mama por reflejo. Como no regula esta actividad, al principio, suele succionar con mucha fuerza, (lo que también puede dolerle a la madre).
Todo lo que el bebé hace al principio es por reflejo, y luego, sobre esos reflejos, desarrolla la conciencia de su cuerpo, y de los resultados de las acciones y aprende a realizar los movimientos voluntariamente.

El sistema nervioso del recién nacido está inmaduro. No está capacitado para tener la movilidad de un adulto. El ser humano es el mamífero que nace más indefenso de todos: el mono al nacer ya se agarra de su mamá y gobierna varios movimientos.
El potrillo, se para en sus patas a los 40 minutos de nacido. En cambio el bebé recién nacido, está acostado, y no tiene otra posibilidad de moverse que por reflejo. Por ejemplo, si lo levantás, tenés que sostenerle la cabecita, porque él solo no puede hacerlo, ni conviene que se esfuerce a ello.
Reitero, esta "inmadurez neurológica" es absolutamente necesaria para podder nacer: si nacieramos con capacidad suficiente como para hacer lo que hacen otros mamíferos al nacer, el tamaño de nuestro cerebro no nos permitiría pasar por una pelvis que se ha estrechado al convertirnos en bípedos. Tenemos dos contras: cerebro más grande, pelvis más chica. ¿Qué recortamos entonces? El volúmen que desarrollamos al madurar el cerebro. Por eso nacemos tan vulnerables.

Y su maduración va a ocurrir de arriba hacia abajo: Primero, gobernará la mirada y luego los movimientos de la boca y dejará entonces de mamar como una aspiradora. Comienza a succionar por decisión propia, regulando la fuerza. Vas a notar que cuando succiona para alimentarse y cuando es para "amamantarse" (estar con mamá, vos te vas a dar cuenta). Mamar no es solo tomar leche. Maitena dice que es sintesis perfecta entre mamá y amar. Hay momentos en que ese chupu-chupu es tan necesario o más aún que la comida. A veces traga la comida en 10 minutos y después se queda 30 más de chupu-chupu.
Las desdichadas historias de los bebés que han sido internados en instituciones de cuidados, nos cuentan que solo sobreviven si tienen contacto amoroso con alguien. Ningún bebé ha sobrevivido si se lo ha unicamente alimentado o higienizado. No alcanza. Necesita(mos) del contacto, amor, mimos y que mejor momento que el de la comida, para hacerlo. Creo que incluso en la adultez, seguimos haciendo momento de comer la hora de estar en familia, con los amigos, de mimarnos y manifestarnos cuanto nos queremos, y cuando hay desordenes de alimentación, tienen que ver con un fondo de transtorno afectivo.

Otro signo de maduración y de conexión con el mundo externo:
¡¡¡¡¡Va a sonreir!!!!!!!! A proximadamente a partir de la 4ta o 5ta semana. Y ya no va a ser por expresión de satisfacción, sino por respuesta a tu mirada, a tu sonrisa, a tu voz (y al árbol, al perro y a lo que le llame la atención, más adelante ya se volverá más selectivo).
Luego comenzará a regular el movimiento del cuello y la cabeza: si está boca abajo, la va a levantar y cambiar de lado. Si está boca arriba, mirará hacia un costado y hacia el otro y la cabeza seguirá el movimiento lateral.
Comenzará a descubrir sus manitos. Antes, sus manos aparecian delante de sus ojos como por arte de magia y las miraba con sorpresa.
Es muy gracioso para nosotros verlos en sus movimientos como si estuvieran atrapando mariposas imaginarias. Pero un día vas a ver que intenta conducir el movimiento, y acerca sus manos, por ejemplo, a tu cara, al mamar. Y luego hacia los objetos que le llaman la atención.
¿Cómo sigue la maduración? Como mencionamos antes, de arriba hacia abajo.
Creo que la mejor manera de observar (y de permitir) la maduración de un bebé es que pueda experimentar su cuerpo en su totalidad.
Para ello, debemos reflexionar como va a pasar el bebé sus horas del día.

MOTRICIDAD GLOBAL

Emi Pliker, una médica húngara que dirigió un orfanato durante 30 años aplicó un criterio muy particular para ese momento y sobre todo muy efectivo para los niños:
Ella determinó que los bebés deberían estar acompañados entre ellos y no aislados en sus cunas.
Entonces los bebés estuvieron siempre en lugares llamados "parques" (corralitos como lo llamamos nosotros) con las siguientes caracteríticas: al menos de 3x3 metros, aislados del exterior normal donde suele haber lámparas o muebles puntiagudos, para que no se tiren cosas encima, solo por la cuestión de seguridad y organización: tenían muchos niños y debían agruparlos por edades.
Y ellos se hacían compañia durante el día. ¿el resultado? Pikler criaba niños que mostraban una marcada autodeterminación, seguros de sí mismos , que de adultos generaron familias felizmente conformadas, sin repetir el desdichado motivo por el cual habían sido abandonados.
La experiencia Pikler, muestra tener un compuesto emocional además del económico. Pikler sostenía que estos resultados, observados unicamente en su institución y no en otras era en gran parte producto de la posibilidad que se le daba a cada niño de conocer al mundo por si mismo, pero nunca sintiendose abandonado. Que esa calidad de experiencia además genera en la persona lo que hoy llamamos Pensamiento Lateral: llegar a un resultado desde distintos lugares, que es lo que tuvo que desarrollar el niño cuando aprendió a moverse y probar millones de posibilidades para moverse hasta encontrar la manera más efectiva de hacerlo para él o ella.

Lo más indicado es que el bebé pueda estar en un sitio amplio y seguro, estable. Puede ser una colchoneta de unos 4 cm de alto y de unos 2x2 (depende ya de tu lugar en la casa). Nunca la cama, porque ruedan y reptan antes de lo que crees. Loa objetos que estén a mano deben ser de bordes suaves (pueden ser juguetes para bebés o una panera, un trozo de de manguera, un pedazo de tela) y los accesorios (sillas, bancos, cubos sólidos, etc.) firmemente fijados al piso, para evitar accidentes.
El bebé necesita estar acostado, y ese será siempre su punto de partida para investigar el mundo de posibilidades del movimiento que desarrollará con su cuerpo.
¿Porque insisto con este tema?
Porque es vital no interferir en el desarrollo psicomotriz del bebé. Si él, por sus propios medios, no puede abandonar determinada posición, quiere decir que no está capacitado para adoptar otras posiciones y no deberiamos forzarlo nosotros.

DOS LUGARES A CUIDAR: LA CABEZA Y CUELLO, Y LA PELVIS

Para comenzar, ya viste que la maduración comienza de arriba hacia abajo, así que los primeros movimientos de motricidad gruesa serán de su cabeza y cuello: él está aprendiendo a sostenerla, él sabe hasta cuando y cuanto puede hacerlo. Cuando se cansa, plaf, la deja caer.
Si lo forzamos a la verticalidad, estariamos generando dos cosas muy negativas en él: por un lado sus minúsculas vertebras que están en pleno proceso de calcificación recibirán el enorme peso de la cabeza. Si esto sucediera recurrentemente, esas vértebras no tendrían la misma forma que si se hubiesen calcificado sin esa pesada influencia. Por otro lado, sus músculos paravertebrales (los que está aprendiendo a usar ahora y que él debe regular hasta cuanto y como) para sostener la cabeza se crisparán por reflejo para sostener tamaño peso generando molestas tensiones que dan origen a un estado de irritación generalizado del bebé, y que puede influir en su carácter posteriormente. Además como adquirió una posición interesante para él, pero solito/a no podrá conseguirla, requerirá permanentemente de la ayuda de un adulto (que suele aceptar el trato para que no llore y no sufra), por lo tanto estamos dándole la bienvenida a la nueva necesidad creada: buescar el contacto para que nos hagan, (muy distinto de buscar el contacto para querernos). Acabás de inventar un "capricho".
Nadie tiene que enseñarle nada. Él/ella tendrá que descubrirlo.
Pensemos que el bebé atado a una sillita o a un cochecito no puede experimentar ninguna libertad. Los bebés en esta situación suelen llorar mucho más que los bebés que no ven la hora de estar en el piso para "trabajar", es decir experimentar el desafío del movimiento libre, que cambia cada día.

Sentado
Según las pautas madurativas que figuran en los libros de textos sobre pediatría el bebé se sienta a los 6 meses. Esto es cierto, incluso a los 5 meses si lo colocás sentadito, sus reflejos de enderezamiento lo conservarán vertical. Un poco tambaleante, por cierto.
Además como la cabeza pesa, le suelen poner almohadones alrededor, porque en cualquier momento se da un cocazo, o se va para atrás.
Creo que lo peor de ponerlo en diferentes posiciones es la manera en que le vamos frustrando los aprendizajes. (Así esa cuando a los 6 años te va apedir que le hagas la tarea).
Si el bebé no tiene la menor idea de como llegó a esa posición, tampoco sabe abandonarla. Entonces , ¿como va a salir de ella? Gritando, para que mamá o papá o quien lo esté cuidando vaya a socorrerlo. Este estilo además totalmente desaconsejable porque el bebé vive frustrado, irritado y asustado: no sabe como llegó a estar a así, está molesto por todas las tensiones que se le arman, no disfruta de su cuerpo, no puede prestar atención a los juguetes. Por añadidura, se transformará en un bebé demandante por las cosas que no sabe hacer solito, pero quiere hacer, porque ya sabe que si son posibles: a todo bebé le encanta estar vertical, porque ve más cosas (¡curiosos!). No debemos subestimarlos de lo que no puede generar por si mismo.
Además, con respecto a la posición sentada hay un tema muy importante: la calcificación de pelvis.
Los huesos de la pelvis, al nacer, estan descalcificados: las tres partes de la pelvis que son palpables _isquiones, pubis y crestas ilíacas_ están más calcificadas que las ramas que los unen _isquio pubiana e íleo pubiana_ que aún están cartilaginosas.
Es muy necesario entonces que no reciba apoyo vertical, para permitir que la calcificación endurezca al hueso con la forma adecuada (idem con las vértebras verticales). Si la naturaleza dice que el bebé no se sienta (por si solo), entonces no lo sientes.
Cuando esa zona esté fuerte, él/ella ya habrá experimentado suficientemente con las partes de su cuerpo que está madurado neurológicamnete e integrado y en algún momento va a empujar con sus manitos y va a descubrir la cola como apoyo. De más está agregar el enorme placer que experimentará con ese logro.

3 comentarios:

  1. Consejos mas que utiles sobre todo a las mamis primerizas.
    Creo que sin haber leido, nada sobre bebes, mas bien me deje llevar por mi intuicion, creo haber hecho las cosas bien, con todo miedo por supuesto por mama primeriza, pero buscando sobre todo estimularla ya sea con colores, musica, sonidos, y no faltaron los abraazos y mimos claro¡¡
    Hermosa etapa, ya el tiempo paso,mi bebota va creciendo va para seis años pero .....recuerdo con emocion sus primeros pasos¡¡¡
    Un beso grande, buen finde¡¡¡

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  2. Hola Mai...muy lindo tu espacio he pasado a recoger mi premio gracias por tomarme en cuenta!! Un abrazo para ti y tus nenes!

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Espero que te haya servido la información, dejame un comentario asi se que te parecio